
En un nuevo aniversario de nuestra Patria, como Iglesia diocesana, elevamos nuestra oración por la Argentina, pidiendo al Señor que renueve en cada corazón el compromiso con el bien común, la paz y la esperanza.
Que este 25 de Mayo nos encuentre unidos, reconociendo el valor de nuestra historia y animándonos a construir, entre todos, una sociedad más fraterna, solidaria y cercana a quienes más sufren.
Como pueblo necesitamos también renovar la pasión por la verdad y el compromiso sincero con el bien común, para que, desde la transparencia, el respeto y la honestidad, podamos reconstruir la confianza entre todos los ciudadanos y hacer crecer una sociedad verdaderamente humana y fraterna.
Como expresa la Oración por la Patria de la Conferencia Episcopal Argentina: “Queremos ser nación, una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común”. Que Jesús, Señor de la historia, nos conceda la valentía para amar sin excluir, dialogar con respeto y caminar juntos como pueblo.
A continuación, los invitamos a rezar… y que, con nuestra Madre María del Luján, sigamos cantando y caminando con esperanza:
“Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.”
Fernando M. Croxatto
Obispo de Neuquén




